Torre Bailen
Torre Bailen

YACIMIENTO PLAZA CORAZÓN DE MARÍA

ÉPOCA: Ría Comercial 
AUTORES:  Sancho Martínez de Arego | Aiala Idirin Arkitektura, SF38
AÑO:  1501 | 2016
HORARIO DE VISITA: Sábado 22, 10:00-13:30/16:00-19:00
Domingo 23, 10:00-14:00
CÓMO LLEGAR: Metro Zazpikale, Tranvía Ribera, Euskotren Atxuri, Renfe Abando

DIRECCIÓN: Plaza Corazón de María

 20 PERSONAS/GRUPO      EDIFICIO ACCESIBLE
 VISITAS DE 20′      INSCRIPCIÓN PREVIA NO NECESARIA

Yacimiento

“Visita los restos arqueológicos de uno de los edificios más majestuosos que ha tenido nunca Bilbao

RECORRIDO:  Por determinar.

Aun habiendo desaparecido hace más de 160 años nunca ha desaparecido entre los habitantes de la villa el recuerdo del Convento de San Francisco. Dicho recuerdo no era más que un fantasma hasta el año 2006 ya que no había visible en la ciudad ningún indicio de la existencia del convento. Los recuerdos se convirtieron en certezas  dicho año gracias a las excavaciones realizadas para la construcción de un aparcamiento subterráneo que dejaron a la vista las trazas del majestuoso convento que aún a día de hoy da nombre a la calle principal de Bilao la Vieja.

El génesis lo encontramos en 1475 cuando el Papa Sixto IV concedió una bula a la orden franciscana para edificar un nuevo convento en la orilla opuesta a las siete calles. Dicha orden religiosa estaba presente en la zona de Bilbao mínimo desde 1447 situándose su primer convento en la zona de San Mames.

Aún con el permiso papal los franciscanos no concretaron el emplazamiento de su nuevo convento hasta 1498, cuando Juan de Arbolancha y Elbira de Basabe donó a la congregación unos terrenos de un antiguo viñedo frente a la calle Barrenkale Barrena.

Con el permiso y los terrenos asegurados, las obras ya estaban en marcha para el año 1501. La capilla mayor fue concluida en 1537 siendo Sancho Martínez de Arego el encargado del proyecto.

1539 nos encontramos con otro de los grandes hitos de este complejo edificatorio: Carlo V concede la cedula para que el convento utilice su escudo de armas, convirtiéndose así en el Convento Imperial de San Francisco.

Además de la citada iglesia, el complejo contaba con dos claustros, huertas y un camposanto. En el convento se impartieron clases de latinidad, religión y moral, teología, geografía y matemáticas. Se consideraba a sus docentes los más capacitados de toda la villa.

Otro de los indicadores que nos hace pensar que el convento era el principal foco académico y cultural de la villa es el hecho de que muchos de los actos solemnes de Bilbao se realizaban entre sus muros, siendo su capilla de música especialmente valorada.

Tanto el convento como los franciscanos tuvieron papel activo en muchos menesteres cotidianos de la villa: eran censores, prestaban auxilio en las epidemias, custodiaba el Archivo Manual del Señorio y en ella se enterraron a las más ilustres estirpes de la ciudad.

Los tiempos de bonanza acabaron llegaron a su fin con la invasión napoleónica ya que José Bonaparte suprimió el convento en 1808 y durante la contienda bélica sufrió un incendio. Consecuencia de la incursión francesa fue también que en 1822 el complejo albergara el primer cementerio fuera de suelo santo de la ciudad en cumplimiento a la ley de Cementerios promulgada en época napoleónica. Mediante dicha ley se pretendía mejorar la higiene y salubridad de las iglesias prohibiendo que se llevasen enterramientos en las mismas. Poco duro el cementerio en el complejo ya que rápidamente fue trasladado a Mallona.

Desamortizaciones y la primera guerra Carlista mediante el convento empezó a utilizarse como cuartel en 1833. Finalmente se derribó en 1856 para construir en su lugar el cuartel del Principe Alfonso que se finalizó en 1865. El cuartel permaneció en uso hasta que fue demolido en 1930 para dejar lugar a la Plaza del Corazón de María.

YACIMIENTO PLAZA CORAZÓN DE MARÍA

ÉPOCA: Ría Comercial 
AUTORES:  Sancho Martínez de Arego | Aiala Idirin Arkitektura, SF38
AÑO:  1501 | 2016
HORARIO DE VISITA:  Sábado 22, 10:00-13:30/16:00-19:00
Domingo 23, 10:00-14:00

CÓMO LLEGAR: Metro Zazpikale, Tranvía Ribera, Euskotren Atxuri, Renfe Abando
DIRECCIÓN: Plaza Corazón de María

 30 PERSONAS/GRUPO      EDIFICIO NO ACCESIBLE
 VISITAS DE 20′      INSCRIPCIÓN PREVIA NO NECESARIA

Visita los restos arqueológicos de uno de los edificios más majestuosos que ha tenido nunca Bilbao

RECORRIDO:  Por determinar.

Aun habiendo desaparecido hace más de 160 años nunca ha desaparecido entre los habitantes de la villa el recuerdo del Convento de San Francisco. Dicho recuerdo no era más que un fantasma hasta el año 2006 ya que no había visible en la ciudad ningún indicio de la existencia del convento. Los recuerdos se convirtieron en certezas  dicho año gracias a las excavaciones realizadas para la construcción de un aparcamiento subterráneo que dejaron a la vista las trazas del majestuoso convento que aún a día de hoy da nombre a la calle principal de Bilao la Vieja.

El génesis lo encontramos en 1475 cuando el Papa Sixto IV concedió una bula a la orden franciscana para edificar un nuevo convento en la orilla opuesta a las siete calles. Dicha orden religiosa estaba presente en la zona de Bilbao mínimo desde 1447 situándose su primer convento en la zona de San Mames.

Aún con el permiso papal los franciscanos no concretaron el emplazamiento de su nuevo convento hasta 1498, cuando Juan de Arbolancha y Elbira de Basabe donó a la congregación unos terrenos de un antiguo viñedo frente a la calle Barrenkale Barrena.

Con el permiso y los terrenos asegurados, las obras ya estaban en marcha para el año 1501. La capilla mayor fue concluida en 1537 siendo Sancho Martínez de Arego el encargado del proyecto.

1539 nos encontramos con otro de los grandes hitos de este complejo edificatorio: Carlo V concede la cedula para que el convento utilice su escudo de armas, convirtiéndose así en el Convento Imperial de San Francisco.

Además de la citada iglesia, el complejo contaba con dos claustros, huertas y un camposanto. En el convento se impartieron clases de latinidad, religión y moral, teología, geografía y matemáticas. Se consideraba a sus docentes los más capacitados de toda la villa.

Otro de los indicadores que nos hace pensar que el convento era el principal foco académico y cultural de la villa es el hecho de que muchos de los actos solemnes de Bilbao se realizaban entre sus muros, siendo su capilla de música especialmente valorada.

Tanto el convento como los franciscanos tuvieron papel activo en muchos menesteres cotidianos de la villa: eran censores, prestaban auxilio en las epidemias, custodiaba el Archivo Manual del Señorio y en ella se enterraron a las más ilustres estirpes de la ciudad.

Los tiempos de bonanza acabaron llegaron a su fin con la invasión napoleónica ya que José Bonaparte suprimió el convento en 1808 y durante la contienda bélica sufrió un incendio. Consecuencia de la incursión francesa fue también que en 1822 el complejo albergara el primer cementerio fuera de suelo santo de la ciudad en cumplimiento a la ley de Cementerios promulgada en época napoleónica. Mediante dicha ley se pretendía mejorar la higiene y salubridad de las iglesias prohibiendo que se llevasen enterramientos en las mismas. Poco duro el cementerio en el complejo ya que rápidamente fue trasladado a Mallona.

Desamortizaciones y la primera guerra Carlista mediante el convento empezó a utilizarse como cuartel en 1833. Finalmente se derribó en 1856 para construir en su lugar el cuartel del Principe Alfonso que se finalizó en 1865. El cuartel permaneció en uso hasta que fue demolido en 1930 para dejar lugar a la Plaza del Corazón de María.

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