El antiguo depósito abrió su memoria para convertirse en refugio de peregrinos.
El antiguo depósito de aguas de Zabalbide se ha transformado en un albergue para peregrinos del Camino de Santiago.
La estructura cilíndrica del antiguo depósito se vació para servir de soporte al nuevo edificio. La intervención, desarrollada por Emilio Puertas Arquitectos, ha convertido este espacio en un albergue de más de 1.670 m² distribuidos en tres plantas, con un patio interior ajardinado de unos 500 m² y una terraza verde de casi 1.150 m². Dispone de 60 plazas en dos dormitorios compartidos de 30 camas, además de recepción, cocina, comedor, salas de estar, aseos y otras zonas comunes.
El proyecto incorpora sistemas de reutilización de aguas, vegetación, energía fotovoltaica, geotermia y materiales reciclados o reciclables. Estas soluciones permiten alcanzar un consumo energético casi nulo, reducir la huella de carbono y garantizar agua caliente, confort térmico y una estancia más respetuosa con el entorno.


