De marcado carácter vertical, una de las últimas sobras obras religiosas del destacado arquitecto Ricardo Bastida
La iglesia de San José, obra del arquitecto Ricardo Bastida, es una construcción de 1940 situada en el paseo de los Fueros de Barakaldo. Se escogió este emplazamiento por encontrarse en un boulevard arbolado muy transitado y de generosas dimensiones.
Para su construcción, además de contar con el apoyo económico del Obispado y del Ayuntamiento, se recurrió a una fórmula bastante singular: una rifa en la que se sorteaban viviendas.
En la fachada principal de ladrillo cerámico destaca la torre del campanario central, que dota de porte monumental a la iglesia y la convierte en un hito singular de la trama urbana barakaldesa.
El templo, de carácter austero, se distribuye en tres naves, siendo la principal la nave central y destinando las laterales para las circulaciones. La entrada de luz cenital identifica el prebiterio, que se sitúa separado y enmarcado por un arco, como el lugar más importante del tempo, quedando la nave algo más en penumbra.
Destaca en su interior la pintura mural del presbiterio realizada por el pintor Genaro Urrutia y que representa la vida de San José.

