Nacido del sueño de Irala y hoy sigue vivo gracias a un vecindario que convierte su historia en futuro.
Antes de Iralabarri, la zona era un espacio rural y periférico junto al Ensanche de Bilbao, con caseríos, Villa Mena, la plaza de toros de Vista Alegre, el Hospital Militar y la estación de La Casilla.
El cambio llegó con Juan José Irala (1857-1917), empresario vinculado al pan que fundó varias compañías, entre ellas Harino Panadera S.A., y creó la primera inmobiliaria moderna del Estado, inspirada en el higienismo europeo.
Entre 1908 y 1920 impulsó, con el arquitecto Federico Ugalde, un proyecto pionero de viviendas higiénicas, económicas y modernas. Se construyeron 15 calles y diversos edificios en 51.869 m², y el barrio pasó de 198 a casi 3.000 habitantes. La visita de Alfonso XIII en 1916 se considera hoy su fundación.
Irala quiso mejorar la vida diaria: prohibió tabernas, creó un economato, ofreció atención médica gratuita y promovió hábitos saludables. El barrio contó pronto con tranvía (1918) y autobús (1925).
Durante un siglo, Iralabarri ha acogido a artistas, escritores, deportistas, activistas y figuras públicas como Gabriel Aresti, los hermanos Arrúe, Quintín de Torre, José Luis Ortiz de Zárate y Miguel Piñeiro.
La Asociación Vecinal de Iralabarri, fundada en 1968, ha sido clave para mejorar equipamientos, frenar la especulación, crear espacios públicos, conservar el casco histórico y reforzar los servicios sociales. Después se sumaron radios libres, grupos culturales, colectivos juveniles y asociaciones de barrio.
Por último, el Plan Iralabarri (2006) busca fortalecer la convivencia y mantener vivo el barrio mediante el compromiso vecinal.

