Bilbao se asoma a Italia entre aromas, luz y materia.
La nueva pizzería de la familia Demaio ocupa la planta baja de un edificio histórico del Ensanche de Bilbao, junto a los Jardines de Albia, la iglesia de San Vicente de Abando y el Café Antzoki. Concebida como el segundo o tercer local de la premiada Pizzería Demaio y situada en el centro de la ciudad, ocupa una planta rectangular alargada, con fachada a la calle San Vicente y apertura a un patio interior. Sus dos grandes ventanales conectan el establecimiento con la ciudadanía.
El proyecto sitúa el obrador y la recepción junto a la fachada principal para crear una cocina abierta, visible tanto para clientes como para viandantes, y mostrar el proceso de elaboración y la calidad de los productos. Las zonas de comensales se distribuyen en la planta baja, junto a la fachada principal, y en un nuevo altillo próximo a la fachada trasera; así reciben luz natural desde la calle y el patio, generando un ambiente luminoso y acogedor. La altura del local permite disponer dos áreas de comedor y ubicar la cocina bajo el altillo.
El comedor incorpora mesas modulares y flexibles, configurables para grupos de distintos tamaños, y barras con lámparas móviles que se adaptan a las necesidades de cada momento.
El diseño mantiene la esencia de las pizzerías italianas tradicionales y de los anteriores restaurantes Demaio mediante materiales nobles, sencillos y funcionales, propios de una trattoria. El pavimento de terrazo continuo aporta autenticidad y funcionalidad; el obrador conserva el alicatado unicolor, mientras que los comedores combinan zócalos de latón y paredes superiores acabadas en Tadelakt. En los muros que no requieren insonorización se dejan visibles la mampostería y los raseos originales, especialmente en las fachadas. El latón se emplea también en elementos decorativos y revestimientos, y el mármol aporta atemporalidad a las mesas.


