En El Arenal, el Kiosco de la Música convierte la historia en melodía.
El Arenal ocupa parte del antiguo cauce de la ría del Nervión y debe su nombre a las arenas que quedaban cubiertas durante las mareas altas. En el siglo XVI, la ampliación de los muelles llevó a construir un embarcadero y rellenar el terreno. Para consolidarlo, el Ayuntamiento plantó árboles en el llamado «prado y alameda», aunque la zona mantuvo su actividad portuaria como varadero y astillero. En la década de 1620 se instaló allí La Estufa, con la fragua y la fábrica de anclas de la Real Armada del Mar Océano.
En el siglo XVIII, el paseo arbolado se ordenó para uso recreativo y se cerró con verja. Como La Estufa impedía el desarrollo residencial, Nicolás Antonio de Loredo proyectó en la década de 1780 un Ensanche que reforzó el carácter urbano y de paseo del lugar. La instalación se trasladó al Campo de Volantín, se urbanizó el entorno de San Nicolás y los bancos de madera se sustituyeron por asientos de piedra con respaldos de hierro. Hasta finales de siglo también hubo un frontón y un teatro provisional en la calle Esperanza.
Actualmente, El Arenal ocupa unos 29.100 metros cuadrados, mide alrededor de 300 metros junto a la ría y alcanza 125 metros de anchura. Desde el acceso próximo al Ayuntamiento parten los paseos de los Curas, de los Señoritos y de la Alpargata, y el paseo central cuenta con estanques decorados con sirenas, peces y ranas que funcionan como surtidores. Junto a la ría destaca el Kiosco de la Música: el diseño actual se construyó en 1928 y ha sido remodelado tres veces. De estilo historicista y planta semicircular, combina un zócalo de dos niveles con un templete de metal, cristal y madera, decorado con escudos, figuras alegóricas, ángeles, columnas y motivos geométricos. Acoge actividades musicales.

